El modelo mutualista.
Una aceleradora gobernada por sus propios usuarios cambia las reglas del juego. Tomamos el dinamismo del capital de riesgo y lo blindamos con la gobernanza democrática del cooperativismo.

El capital, la infraestructura y el conocimiento técnico fluyen horizontalmente para multiplicar la supervivencia de cada proyecto.
Propiedad de los fundadores
Los dueños de la aceleradora son quienes la usan: fundadores, mentores e inversionistas. No hay un fondo externo extrayendo valor.
Un asociado, un voto
Las decisiones estratégicas se toman de forma horizontal. El poder no depende del tamaño del cheque.
Fondo rotatorio de éxito
Las startups que crecen devuelven una fracción de sus ingresos, recapitalizando el sistema para la siguiente generación.
Impulsar y financiar a la próxima generación de startups tecnológicas a través de un modelo mutualista —capital semilla, formación intensiva y comunidad global— sin comprometer la soberanía de los fundadores.
Consolidarnos como la mayor aceleradora cooperativa de startups de América Latina, con una red de más de 500 empresas tecnológicas operando bajo esquemas sostenibles y reinvirtiendo retornos en el fondo común.
Las personas detrás.
Un equipo que trabaja codo a codo con cada batch para que ningún proyecto camine solo.



